Los pequeños detalles marcan la diferencia. Hoy os queremos hablar de los botones, un elemento clave que puede poner el broche final a tu vestido de novia.
Dónde colocarlos, el tamaño, el color, la forma, el estilo, si son antiguos o si tienen un valor sentimental son algunas de las claves para conseguir un look lleno de personalidad. Un pequeño detalle que no pasa inadvertido.
Los botones se convierten en protagonistas. Además de ser funcionales, es decir, que sirvan para abrochar alguna parte del vestido, también pueden convertirse simplemente en un adorno más. Las zonas más comunes son la espalda y los puños, pero muchas novias apuestan por llevarlos en la zona delantera en faldas o en vestidos tipo camiseros como el de nuestro editorial Noir et Blanc.


Decir adiós a las cremalleras para apostar por una hilera interminable de botones es una alternativa ideal si quieres dar especial protagonismo por ejemplo a un color o un material. ¿Los preferidos? el negro, el dorado, el latón y el nácar.


Si eres una novia más clásica puedes apostar por forrarlos de la misma tela que el vestido y si quieres sorprender la mejor opción es lucir unos botones de estética vintage o joya, ideales para conseguir un look totalmente en tendencia.



Además los botones pueden marcar totalmente la diferencia, aportan elegancia, sofisticación y personalidad. Son, sin duda, el broche final perfecto para conseguir un total look único.
